Mala temporada de espárragos

Antonio Pinilla muestra los espárragos cogidos por él y su hijo
GENTE CERCANA

La actual campaña de espárragos está dejando pasar sus mejores meses, diciembre y enero, con una gran escasez de dicho producto. Otros años, son numerosas las personas que salen al campo a diario a coger espárragos. Unos por afición y para el propio consumo y otros de una manera más profesional o comercial, pueblan desde tempranas horas de la mañana las zonas más ricas de esparragueras blancas que son las que dan el preciado vegetal en esta época.

Cuando el año es bueno, como por ejemplo el pasado, por los domicilios pasan a diario hombres y mujeres rifando o vendiendo buenos manojos (manás) y en los bares se ven buena cantidad de espárragos dispuestos para la venta y también para sus sorteos. Todo ello aporta una pequeña ayuda económica a las familias de los esparragueros en este periodo de poco trabajo.

Para conocer algo más sobre esta actividad, hablamos con un experto esparraguero valverdeño, Antonio Pinilla Rodriguez. Comentamos la escasez actual de espárragos y explica que se debe principalmente a la ausencia de lluvias ya que tenemos bastante avanzado enero y no llueve en condiciones desde hace dos meses, en todo diciembre apenas se recogieron 10 o 12 litros en sus primeros días y en lo que llevamos de este mes, solo ha llovido un día y poco. La falta de humedad y la consiguiente dureza de la tierra hace que el espárrago no salga y los pocos que lo hacen son tan limitados que no merece la pena su cogida ya que es bastante costosa pues la esparraguera blanca es muy espinosa y espesa y los pocos tallos que da, suelen crecer protegidos en el interior de forma poco accesible. Por el contrario, afirma Pinilla, cuando la tierra tiene la suficiente humedad, cada planta puede dar una buena cantidad de jugosos y tiernos ejemplares que en algunos casos pueden llegar a la docena o más. Sin embargo para coger los cuatro manojos de la fotografía, que son unas doce "manás", él y su hijo han necesitado toda la mañana (casi diez horas de trabajo entre los dos). En un año bueno, él solo hubiera cogido una "troza de más de 30 manás".

En el vocabulario utilizado, Antonio nos explica que una "maná" son los espárragos que puede sujetar una mano sin que se caigan, un manojo son cuatro o cinco "manás" y una "troza" está formada por cuatro o cinco manojos o más.

La figura del esparraguero es muy común en nuestros pueblos; estas personas forman parte de un grupo especializado en la recogida de espárragos tanto blancos como negros o trigueros. La mayoría de ellos aprendieron con sus padres los mejores sitios y la manera de cogerlos sin perjudicar la mata para que siga produciendo. Este es el caso de Antonio, que desde pequeño acompañó a su padre por los campos que rodean Valverde para traer a casa un puñado de espárragos que con su venta aliviara un poco la economía familiar tan pobre y necesitada por entonces.

Dice nuestro protagonista que una de las cosas que más valora trasmitida por su padre, es el respeto por las fincas que recorre en su tarea, no molestando a los animales, cerrando cancillas, etc. A sus 56 años, se siente orgulloso de que nunca le hayan llamado la atención como esparraguero. Este año ha salido muy poco pero está esperanzado en que pronto llueva y se puedan coger algunas buenas "trozas" y que la campaña de los trigueros, de marzo en adelante, sea más provechosa.

Antonio Pinilla no tiene coche ni carnet de conducir, ha estado muchos años yendo a espárragos en su pequeño ciclomotor, pero desde un tiempo a esta parte no dispone de él, por lo que va andando si tiene que ir cerca o con su hijo u otra persona si se tiene que desplazar lejos. A veces viajan hasta Portugal, Jerez o Burguillos donde hay muchos espárragos blancos y con más frecuencia sale a las fincas cercanas a Valverde, Los Fresnos, La Aduana, La Mata, La Chimenea, y para los negros o trigueros, El Novillero, El Higueral, Matacebada, Valdesevilla, etc.

Sobre los precios que llegan a alcanzar este producto, afirma que este año, al haber pocos, están algo más caro para la venta, 2,5 o 3 euros la "maná", en un buen año se pagan a dos euros. Con las rifas con cartas en los bares y con el sorteo con tiras de papeletas se saca algo más. De todas maneras nos asegura que una familia no puede sostenerse durante estos cuatro o cinco meses solo con esta actividad ya que hay muchos esparragueros y los compradores no son muchos.