Plaga de mosquitos

El Ayuntamiento ordena suspender las tareas de secado de cebolla.

Un camión cargado de cebollas abandona la nave de secado.
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Parece ser que la plaga de mosquitos, acompañada de desagradables olores, que han invadido Valverde de Leganés desde hace varias semanas, tienen sus días contados para general contento del vecindario.


Ayer martes, el ayuntamiento ha ordenado la retirada de los dos millones de kilos de cebollas que se encontraban en el interior de una nave frente al Hostal Restaurante "El Chiringuito".


Han sido numerosas las quejas que han llegado al ayuntamiento por parte de vecinos e industriales del barrio de San Roque principalmente, a causa del intenso olor a cebolla acompañado de una molesta y antihigiénica presencia de mosquitos que hacían insoportable la estancia en terrazas de bares o de viviendas particulares de la barriada y también de otras zonas del casco urbano.


Según parece, todo tiene su origen en una nave alquilada de las que se encuentran junto a la carretera variante entre la gasolinera y el nuevo bazar chino, en la que se estaba realizando el proceso de secado de cientos de toneladas de cebollas que se encontraban depositadas en grandes cajas de madera donde permanecían varios días bajo los efectos de unos grandes ventiladores que continuamente ventilaban y renovaban el aire del interior. Los fuertes olores que se desprendían de tal cantidad de cebollas han hecho de efecto llamada a una verdadera plaga de mosquitos que, como ya hemos indicado, han sido animales de compañía de los valverdeños durante las últimas semanas


Esta ha sido la situación que ha provocado las quejas de los vecinos dando lugar a la intervención del ayuntamiento que, una vez que ha comprobado que la actividad que se estaba realizando no tenía ningún tipo de autorización, ha procedido a ordenar el fin la misma y el desalojo del producto almacenado, lo que se inició de forma inmediata en presencia de los servicios veterinarios, guardia civil y policía local.


Según nos indicaron en el lugar de los hechos, la retirada de tanta cantidad de cebollas tardará varios días, por lo que habrá que aguantar un poco la molesta compañía de los diminutos insectos y del desagradable olor que irán desapareciendo poco a poco.