Las carreteras extremeñas estrenan cuatro radares fijos que ya multan

Las carreteras extremeñas estrenan cuatro radares fijos que ya multanGráfico

Dos están en la N-432 a la altura de Santa Marta y Azuaga, el tercero a la salida de Cáceres y el cuarto en la N-521 a su paso por Herreruela

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto a funcionar cuatro nuevos radares fijos en las carreteras extremeñas. Desde el 1 de julio, coincidiendo con el inicio de la operación especial de tráfico para este verano, están ya multando a los conductores que superan la velocidad permitida.

De los cuatro radares, dos están en la provincia de Badajoz, en la carretera N-432 (Badajoz-Granada por Córdoba), uno a la altura de Santa Marta de los Barros y el otro, de Azuaga.

Los otros dos se han colocado en la provincia cacereña. El primero está a escasos nueve kilómetros de la capital en la EX-100 (ahora N-523), la carretera que le une con Badajoz. El otro está en la N-521, la carretera que conecta Trujillo con Valencia de Alcántara, a la altura del municipio de Herreruela.

Los nuevos controladores de tráfico están situados en tres carreteras convencionales de la región, por lo que saltarán cuando los vehículos sobrepasen los 90 kilómetros por hora.

La N-432, la más vigilada

Con los cuatro nuevos radares, son ya 24 los dispositivos fijos que la DGT tiene desplegados en las carreteras extremeñas. La más vigilada es la N-432 en provincia de Badajoz, la vía prioritaria de acceso a Andalucía. En esta carretera que conecta Badajoz con Granada, a través de Córdoba, hay cuatro dispositivos, dos de ellos han empezado a funcionar este verano.

En el kilómetro 33,31, en el tramo entre Santa Marta de los Barros y La Albuera se ha colocado un nuevo dispositivo en sentido Badajoz. Esta vía, que para los pacenses es la carretera de Sevilla, es la más utilizada para llegar a la costa andaluza, ya que la mayoría de los conductores evitan la carretera de Huelva. El radar se ha colocado a la salida de una curva y en rampa.

En el kilómetro 142.45 de la misma carretera se ha instalado el segundo radar, próximo al núcleo urbano de Azuaga. El nuevo dispositivo está colocado en una recta en sentido Badajoz.

Los otros dos dispositivos que controlan esta misma carretera están a la salida de Badajoz y antes de llegar a Llerena.

En la provincia de Cáceres, la antigua EX-100 (que tras ser asumida por el Estado ha recuperado su denominación original como N-523) que le une con Badajoz estrena radar. El dispositivo, el primero fijo que hay en esta vía, está colocado en el kilómetro 8,57 en una recta a la altura del puente del río Salor y frente al mesón La Cabaña.

En Herreruela

El otro nuevo radar de la provincia de Cáceres es el segundo que se instala en la N-521, que va desde Cáceres a la frontera portuguesa por Valencia de Alcántara. Colocado en el kilómetro 91,185 a su paso por la localidad de Herreruela, el cinemómetro está colocado en una recta en sentido Cáceres. El que ya funcionaba antes de verano está colocado al lado de Malpartida de Cáceres.

José Antonio Polo, experto en Motor y colaborador de HOY, destaca que las tres carreteras que han estrenado radar este verano están en proyecto de convertirse en autovías. Precisamente, él incide en la mejora de las carreteras para reducir la siniestralidad y no en la instalación de radares. «Lo que tienen que hacer es que las carreteras sean más transitables, los radares no dan más seguridad, lo único que provocan es que los conductores disminuyan la velocidad en ese punto y luego vuelvan a acelerar. Al final, para lo único que sirven es para recaudar dinero», valora.

El 'Gran Hermano':24 dispositivos fijos y 60 móviles

El último informe de la DGT –a 28 de junio– de los radares que tiene funcionando en Extremadura, arroja que el 'Gran Hermano' de nuestras carreteras tiene 24 dispositivos fijos y 60 móviles. Entre los primeros, trece están instalados en la provincia de Badajoz (cuatro en la N-432, tres en la A-5, dos en la A-66 y uno en la EX-206, la N-430, la N-435 y la N-630) y once en la de Cáceres (dos en la A-5 y en la N-521 y uno en la A-66, EX-100, la EX-108, la EX-109, la EX-119, la EX-203 y la N-110). A esto se suman 30 cinemómetros móviles para cada una de las provincias que completan el operativo de vigilancia de tráfico en las carreteras de la región.