La UEx no tendrá más clases presenciales en este curso
A lo largo de esta semana se conocerá la resolución sobre la evaluación, las prácticas y los trabajos de fin de grado o máster
Continuará la docencia, habrá evaluación, se harán exámenes, se entregarán los trabajos y se defenderán. Con estas premisas trabaja la Universidad de Extremadura (UEx) para ... organizar lo que queda de curso. «Todos los alumnos tendrán la oportunidad de aprobar las asignaturas, luego dependerá de su trabajo que lo consigan o no», explica el rector, Antonio Hidalgo.
Lo único que se suspende de manera definitiva para este año académico son las clases presenciales. Es decir, los estudiantes solo volverán a las aulas si el estado de alarma decretado por la crisis sanitaria del coronavirus finaliza y se pueden realizar exámenes de forma presencial.
Se trata de una posibilidad, ya que desde la UEx se contemplan todos los escenarios, tanto que las pruebas se tengan que hacer de manera remota como que haya opción de acudir a las facultades. «A ver si podemos llegar a la presencialidad», espera el rector.
Esa preferencia por parte del rectorado se apoya en que para la universidad es mucho más sencillo realizar los exámenes de la manera habitual. «Los mayores problemas estarían en la acreditación de los estudiantes y en la integridad del propio examen», declara Hidalgo. O lo que es lo mismo, que sean los alumnos los que responden a las preguntas y que no tengan ningún tipo de ayuda externa para hacerlo.
«Todos los alumnos tendrán la opción de aprobar sus asignaturas, dependerá de ellos si lo consiguen o no»
Entre las dificultades a las que se enfrentarían en esa situación el rector también menciona la posibilidad de que no todos los alumnos dispongan de los recursos necesarios –como el acceso a internet mediante banda ancha– para examinarse desde casa en igualdad de condiciones que sus compañeros. En el lado contrario, las pruebas tipo test en remoto harían más sencilla la corrección de las mismas.
Evolución
La evolución de las medidas de confinamiento influirá en cómo los universitarios se enfrenten a las dos convocatorias de exámenes que quedan por delante. La ordinaria se prolongará del 20 de mayo al 6 de junio y la extraordinaria está programada entre el 22 de junio y el 10 de julio.
Lo que no se contempla desde la UEx es un aprobado general del alumnado. Sin embargo, para dictar la resolución definitiva al respecto deberán esperar a lo que estipule el miércoles la Conferencia de Política General Universitaria. «El jueves, como muy tarde, tendremos claro todo lo relativo a la evaluación y las prácticas», confirma Hidalgo.
De momento, en la resolución de ayer, además de establecer la suspensión de la docencia presencial, se encomendó a varios vicerrectorados y al secretario general de la UEx la elaboración de unas directrices sobre docencia, prácticas, evaluación y los trabajos de fin de grado (TFG) y de fin de máster (TFM). El objetivo es que tanto alumnos como profesores sepan cuál debe ser el modo de actuar.
El rectorado espera que haya exámenes que se puedan hacer de manera presencial una vez que concluya el confinamiento
En este sentido, el rector ya avanza que sí se ha decidido que los trabajos –imprescindibles para la obtención de los títulos– se presenten telemáticamente y que se defiendan de manera remota. «Los alumnos tendrán que hacer la exposición y luego hay una serie de preguntas directas que permiten que haya problemas para hacer esa defensa desde casa», puntualiza Hidalgo.
La suspensión de las clases presenciales no significa que finalice la docencia, que continuará de forma 'online', como ha sucedido desde que la COVID-19 impide a los alumnos acudir a las aulas.
Trece días
Según el calendario fijado, la finalización de las clases del presente curso lectivo estaba prevista para el 14 de mayo.Con las medidas de confinamiento decretadas por la crisis sanitaria en vigor, por ahora, hasta el 26 de abril, solo quedarían trece jornadas de sesiones presenciales. Los pocos días lectivos que restarían y la previsión de que se pueda prolongar el estado de alarma han motivado al rectorado a optar por la suspensión definitiva de las clases en las aulas.
La finalidad es que ningún alumno que tuviera pensado graduarse este año se quede sin la oportunidad de hacerlo a causa de la pandemia.
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