Fuga de la Diabla
Valverde de Leganés volvió a vivir este sábado una de sus noches más especiales con la celebración de la 24ª edición de La Fuga de la Diabla, el evento más extraordinario y representativo del municipio y uno de los grandes referentes festivos del verano extremeño. Durante unas horas, las calles de la localidad quedaron sumidas en la oscuridad para recibir a varios miles de vecinos y visitantes que no quisieron perderse una nueva representación de esta leyenda.
A las diez de la noche, tras las campanadas de la iglesia de San Bartolomé y ante la mirada de numerosos testigos, La Diabla escapó de su cautiverio en la torre. Su séquito comenzó a arrinconar y asustar a propios y extraños mientras la protagonista se mostraba imponente a su paso.
Pero antes de continuar, La Diabla eligió al Bartolo ganador. Los dos finalistas eran 'Espantatiburones', de la peña Los de Siempre, y 'El Rey Abisal', de La Última y Nos Vamos. Finalmente, se decantó por ‘El Rey Abisal’, provocando la alegría y emoción de sus creadores, mientras los diablos rojos se encargaron de destruir al perdedor.
La Maligna, como es también conocida, continuó su marcha acompañada por su séquito. El recorrido volvió a estar marcado por la oscuridad y los sonidos de los tambores. La protagonista fue llegando a los distintos puntos estratégicos donde se habían instalado los tradicionales altares destinados a detenerla, aunque ninguno consiguió cumplir su cometido. Uno tras otro fueron destruidos y las Fuerzas del Mal continuaron avanzando.
Una edición diferente
Uno de los aspectos más destacados de esta edición fue la ausencia de fuegos artificiales y bengalas, una decisión anunciada previamente por el Ayuntamiento debido a la obligación de cumplir con la normativa vigente para la prevención de incendios y con el compromiso de proteger a las personas y al entorno. La ausencia de estos elementos hizo que el espectáculo fuera diferente. Se notó y, inevitablemente, no fue lo mismo, pero no restó valor a una representación que volvió a demostrar que el principal atractivo está en aquello que la hace única: son los propios valverdeños quienes dan vida a la leyenda.
Cientos de personas llevan semanas trabajando en la preparación de la celebración, elaborando vestuarios, ensayando coreografías, preparando escenarios y participando en las diferentes escenas. Durante la noche, todos ellos se convierten en protagonistas y consiguen transformar las calles de Valverde en un escenario de misterio y terror.
El recorrido de La Diabla concluyó en el auditorio municipal, que ya se encontraba completamente lleno. Varios miles de personas, de Valverde y de otros puntos de Extremadura, esperaban impacientes el inicio del gran espectáculo final.
La batalla entre el Bien y el Mal
La llegada de La Diabla al auditorio dio paso al momento culminante de la noche. Cuando las Fuerzas del Mal parecían tenerlo todo bajo control, hicieron su aparición las Fuerzas del Bien, encabezadas por el Ángel Blanco, dispuesto a detener a la protagonista.
El recinto se convirtió entonces en el escenario de una intensa batalla entre ambos ejércitos. Las nuevas coreografías, canciones y escenas preparadas para esta edición contribuyeron a mantener la atención del público hasta el desenlace.
Poco a poco, los ejércitos fueron desapareciendo hasta quedar frente a frente únicamente La Diabla y el Ángel del Bien. Ambos volvieron a enfrentarse en un último combate del que, una vez más, salió vencedor el Bien. La Diabla fue apresada y encerrada de nuevo en la torre de la iglesia de San Bartolomé, donde permanecerá hasta que, dentro de un año, vuelva a encontrar el momento para escapar.
La celebración de la victoria estuvo acompañada por abrazos, besos, felicitaciones y numerosas fotografías entre los participantes. Después de semanas de ensayos y preparativos, llegaba el momento de celebrar el trabajo realizado y el éxito de una nueva edición.
María Isabel puso luz a la noche
Concluido el espectáculo, la fiesta se trasladó hasta la zona centro de Valverde. Los bares y establecimientos volvieron a registrar una gran afluencia, mientras la Plaza de la Constitución se preparaba para acoger otro de los grandes momentos de la noche.
Pasada la una de la madrugada comenzó el concierto gratuito de María Isabel, que reunió a cientos de personas. La artista presentó su gira ‘Hora Mágica’ con un amplio repertorio de canciones que hizo disfrutar a varias generaciones. Después de una noche dominada por la oscuridad y los sonidos de los tambores, María Isabel puso luz, música y alegría a la celebración. El concierto terminó por todo lo alto con uno de sus temas más conocidos, ‘Antes muerta que sencilla’, que hizo bailar y cantar al público.
La fiesta continuó después con la sesión de DJ Macedo, que tomó el relevo para mantener el ambiente en la Plaza de la Constitución hasta bien entrada la madrugada.
Una vez finalizada la actuación, la celebración continuó en los bares y establecimientos del municipio. El buen ambiente, las ganas de diversión y la ausencia de incidentes de importancia volvieron a ser protagonistas de una noche que confirma, una vez más, por qué Valverde de Leganés se convierte durante sus grandes celebraciones en uno de los puntos de encuentro festivo del verano extremeño.