Anselmo Bravo, 'Pizarrín'. / Cedida

Gente Cercana

Anselmo Bravo 'Pizarrín', deportista y político

Tras 25 años en Cafés Delta, la empresa le ha reconocido su trabajo con un merecido homenaje

FERNANDO NEGRETE SOSA | FERNANDO NEGRETE GARCÍA

El protagonista de esta sección de Gente Cercana que cierra el año 2021, es Anselmo Bravo Fernández, seguramente más conocido como 'Pizarrín', apodo que desde bien joven se le atribuyó por su apariencia física, alto y delgado, como sigue siendo.

Anselmo nació en Madrid en 1958, allí pasó su primer año de vida, junto a sus padres, Anselmo 'Kalín' y Leca, y sus hermanos, Graci y Jero. Luego regresaron a Valverde, y desde entonces reside en nuestra localidad. En 1983 se casó con Lucía Moreno Mendoza y tienen dos hijas, Leticia y Natalia.

Sobre su formación y trabajos, nos dice: «mis estudios básicos fueron en el colegio César Hurtado Delicado y luego hice Formación Profesional en el instituto San José de Badajoz. Trabajé con mi padre en el bar de la plaza del Altozano, Bar Kalín, hasta su jubilación en 1990, luego en Mudanzas Bravo, con mi hermano Jero. Mi siguiente trabajo fue con Miguel Ortiz en Excarbri, y por último en Cafés Delta, desde 1996 hasta finales de 2021, fecha de mi prejubilación».

Pizarrín es felicitado por el exministro Virgilio Zapatero en la escuela Jaime Vera / Cedida

En cuanto a sus aficiones, dos de ellas destacan sobre las demás, el fútbol y la política. «El fútbol ha sido y sigue siendo mi debilidad, de joven como jugador y después como aficionado. Jugué 18 temporadas en el Racing Valverdeño, casi siempre en el puesto de lateral izquierdo, donde creo que formé parte, junto a Mario y Suarez, de una de las bandas izquierdas más destacadas de la historia del Racing. Conseguimos varios ascensos de categoría, que culminaron al subir dos veces a 3ª división de la mano de Fernando Negrete como entrenador y de Mario Gutiérrez como gran capitán. Eso en el fútbol 11, en fútbol sala fui árbitro de la 1ª División Extremeña en 10 temporadas».

«Jugué 18 temporadas en el Racing Valverdeño, casi siempre en el puesto de lateral izquierdo»

En el tema de la política no es difícil deducir que es una tendencia de origen familiar, su padre fue concejal en la primera legislatura democrática, su hija Leticia también ha sido concejala en una de las legislaturas de Baldomero Jimeno, y en medio, él, que fue también concejal en dos legislaturas, la de Juan Benavides y la de Francisco Barahona; los tres desempeñaron sus cargos en representación del partido socialista. En la Agrupación Local fue secretario de organización de 1988 a 1998.

«Estoy afiliado al PSOE desde 1986, y me siento orgulloso de haber representado a nuestra Agrupación Local en numerosos Congresos Provinciales y Regionales, los dos últimos en octubre y noviembre pasados. Algunos de ellos han sido calificados como históricos. Recuerdo el de abril de 1988 que fue el primer Congreso Regional y en él fue elegido secretario general, Juan Carlos Rodríguez Ibarra. También fue importante el de 1991 en Cáceres, durante el cual Alfonso Guerra anunció públicamente su dimisión como vicepresidente del gobierno. Destacar también el Congreso de 2008 en Badajoz en el que se nombró secretario general a Guillermo Fernández Vara.

Pizarrín, a la izquierda, con el grupo del PSOE valverdeño en el último Congreso Provincial. / Cedida

En 1990 inicié un master de Dirección Política en la Escuela 'Jaime Vera' que el partido socialista tiene en Galapagar (Madrid). Tuve como profesores a destacados miembros del gobierno de Felipe González, siendo los más asiduos, Alfonso Guerra, Carlos Solchaga, Abel Caballero, Javier Solana, Joaquín Almunia, Javier Saenz de Cosculluela, Alfredo Pérez Rubalcaba, José Borrell, etc., también recuerdo que asistió Santiago Carrillo».

«He representado a la Agrupación Local en los congresos regionales y provinciales del PSOE»

'Pizarrín' da un gran valor a la política y la considera como el instrumento del progreso histórico de las sociedades humanas: «Es el recurso para implantar la justicia social. El mercado crea riqueza, pero no la distribuye, se limita a concentrarla. La política no elimina el mercado, sino que corrige los desequilibrios sociales que origina, lo que es la base de la importancia de la actividad política y así debe ser valorada por la sociedad. Las conductas censurables de algunas personas no deben ser consideradas como de carácter general y son los jóvenes los que tienen que dar un paso adelante para ir relevando a los que ya somos veteranos. Todos los que queremos una sociedad más justa, debemos luchar por ello».