Emilio Jorge Rastrollo / Fernando Negrete

Gente Cercana

«Compré el saxofón por 8.500 pesetas. Lo pagué a plazos y con dos fiadores porque era menor»

Carpintero de profesión y músico de afición Carpintero y músico, el saxofón, que compró a plazos cuando era niño y que conserva impoluto, ha sido para él una parte de su vida. Su afición se ve reflejada en sus nietos, integrantes de Asociación Cultural Banda de Música de Valverde

Fernando Negrete
FERNANDO NEGRETE

Emilio Jorge Rastrollo es un aficionado a la música desde su infancia, en su juventud, de adulto, y ahora, a sus 76 años, ve reflejada su afición en su descendencia, especialmente con su hija y nietas.

Emilio nació el 8 de julio de 1943 en la calle Carrera, 19. Hijo de Julio y Orosia, es el más pequeño de tres hermanos, Julio, Antonio y él. Su padre trabajaba en el campo, pero cuando se casó se vino a vivir al pueblo y montó una carpintería en la misma calle. Aprendió el oficio él solo. Cuando tenía 7 años, se mudaron a la calle Olivenza: «Nos fuimos a vivir por debajo del cuartel de la Guardia Civil, en los bajos de una casa grande, propiedad de Antonio López. En las dependencias que daban para la calle Las Torres, mudó mi padre la carpintería. En los altos de la casa estaba el casino que lo llevaba Esteban Parra, había bar, baile y cine. También, junto a la carpintería estaba la escuela de don José Redondo, a la que yo iba después de haber pasado por las escuelas del Pósito con don Gregorio primero y don Andrés después».

Sobre los 12 años, Emilio empezó a ayudar a su padre en la carpintería, donde también trabajaban sus dos hermanos; fue entonces cuando empezó a aficionarse a la música y comenzó a aprender con José Ramos 'El Chovo' que era el director de la Banda Municipal.

Enseguida se incorporó a la Banda: «Comencé tocando el clarinete, pero al año me cambié al saxofón, que me lo proporcionaba la Banda. Poco después me compré uno; recuerdo que me costó 8.500 pesetas a pagar en cuotas mensuales, y, al ser menor de edad, necesité dos fiadores, uno fue mi padre y el otro el padre de Pedro Serrano. Yo pagaba las cuotas con lo que iba sacando de los bailes que hacíamos en las bodas, con Javier 'Cartacho' y Juan 'Mangas'. Ese saxofón me acompañó siempre y lo conservo en perfecto estado. Yo era muy niño, pero me acuerdo de los componentes de la Banda, el director, José Ramos, 'Pijerro' y su hermano, Miguel 'Postas', hermanos Barroso, 'Patata Ruesa', hermanos Nogales, Javier 'Cartacho', Juan 'Cojo Usare', Jurado, Ñoga y alguno más que ahora no me acuerdo.»

Con su orquesta 'Los Glemer', con la que tocaba por los pueblos de los alrededores / Cedida

Las orquestas

Luego vinieron los años de las orquestas. Nos cuenta que la primera la organizó a finales de los 50, con Javier, José Parra, el hijo de 'Pito' y él. Estuvieron tocando hasta que se fue a la mili. Cuando se licenció formó parte junto con Gumersindo y otros músicos oliventinos, del grupo 'Los Ibéricos'. Por último, su tercera orquesta, 'Los Glemer', que tomó su nombre de las iniciales de sus primeros componentes, Gumersindo, Laureano, Emilio, Miguel, Eugenio y Ramiro 'Botones'; luego fueron cambiando con bajas y nuevas incorporaciones como su sobrino Antonio, Justo, Ramiro Morera, Anselmo… Estuvieron tocando hasta mediados los 70, cuando las discotecas sustituyeron los bailes de orquestas.

«De los años de orquestas guardo muy buenos recuerdos y anécdotas, cuando además de tocar para los bailes en Valverde en fiestas y bodas, íbamos a las ferias de los pueblos, Higuera, Táliga, Olivenza, La Albuera, Nogales, etc. En éste último pueblo, tocábamos en lo alto de un kiosco que hay en la plaza; una noche, cuando se acercaba la hora de terminar, nos quitaron la escalera y no podíamos bajar, y para que no dejáramos de tocar, nos tiraban monedas y billetes. Así estuvimos hasta casi el amanecer. En Higuera, antes de empezar el baile nos queríamos perfumar, pero el único que tenía colonia era Laureano, que no quiso darnos. En un descuido, Eugenio le vació el frasco y se orino dentro. En el descanso, Lauri se echó bien de 'colonia' y al rato cuando estaba en plena faena de tambores y platillos, empezó a ponerse colorao y a escocerle la cara; tuvo que irse corriendo a la fonda a lavarse y nosotros nos retorcíamos de risa».

Nace la Banda

En los años 80 organizó la Banda Municipal, él como director, ensayaban en el salón de plenos del ayuntamiento y tocaban en los toros, Semana Santa, Carnavales, Reyes, etc. Quiere recordar a los componentes: su sobrino Antonio, Lauri, Pegote, Cheli, Anselmo, Eugenio, hermanos Nogales, Corchina, Juan 'Usare', Justo, Miguel, 'Botones', Juan Lucas, Ángel Borrego, Toni el de Lucio, y alguno más que ahora no recuerda. Estuvieron uno años, pero no muchos al tener poco apoyo del Ayuntamiento.

Emilio se casó con Emilia Rastrollo

en 1971, tienen dos hijos, Juan y María José, y cuatro nietos, un varón Juan Miguel, juvenil del Racing Valverdeño y tres niñas, Mª José, Mª Esther y Laura, que han seguido la afición musical y pertenecen a la Banda de Música, lo que supone gran alegría y orgullo para su abuelo.

Profesionalmente aprendió con su padre y hermanos el oficio de carpintero, que sigue con su hijo Juan. «Cuando mi padre se jubiló me hice cargo del negocio, y cuando compré la casa de Ana Macías en la misma calle de Las Torres, se trasladó la carpintería a la parte de atrás que da para la calle San Lorenzo, dónde ha permanecido hasta que me jubilé».

Emilio es también un aficionado al fútbol, racinguista y barcelonista. Fuevicepresidente del Racing Valverdeño en los primeros años del club, cuando hubo que hacer el campo de fútbol, terreno de juego, paredes, vestuarios, etc. Guarda muy buenos recuerdos de esos años, con grandes jugadores y afición y las inolvidables calderetas para celebrar los triunfos importantes.