Michael Wray / Cedida

Gente Cercana

Michael Wray: «Un abrazo y hasta luego»

Ha vivido en Valverde con su mujer Lourdes y su hijo John los últimos 16 años y ahora buscan nuevos horizontes

Fernando Negrete Sosa
FERNANDO NEGRETE SOSA

Seguro que todos los valverdeños conocen a Michael Wray, y si no lo conocen, han oído hablar de él o les suena su nombre. Desde el 2004, Michael, junto a Lourdes, su mujer, y John Ancor, su hijo, han formado parte de Valverde de Leganés, de su día a día, sintiéndose como unos valverdeños más, haciendo infinidad de amistades… Ahora, 16 años después, cambian de rumbo abandonando la localidad en busca de nuevos horizontes.

En todo este tiempo los valverdeños han tenido la oportunidad de conocer a una gran familia, buenas personas a las que se les ha acogido como unos vecinos más. Ahora solo nos queda desearles todo lo mejor en su nueva etapa.

Michael nació en 1947 en una base militar de las Fuerzas Aéreas Británicas, a las que pertenecían sus padres, en Ismailía, Egipto. Desde pequeño, a menudo cambiaba de residencia. A los 7 años entró en un colegio interno. Lo más normal era que los hijos de los militares estuvieran en este tipo de colegios ya que pasaban gran parte del tiempo en el extranjero. Con 13 años estuvo en una escuela privada parecida a 'Hogwarts', la de Harry Potter. En este colegio, recuerda Michael, los alumnos llevaban capas cortas y los profesores togas largas, igual que en las películas del mago. En él estuvo hasta los 18 años, practicando todo tipo de deportes (cricket, fútbol, squash, bádminton, hockey, boxeo, golf, tenis...). También hicieron obras de teatro griego porque ¡había un anfiteatro griego!

Llegó a Valverde en 2004. Compró Valle de Mira y montó una casa rural en la carretera de Táliga

A los 18 años abandonó el colegio pensando en entrar en la Marina para poder volar, pero finalmente trabajó en otras empleos como soldador, conductor de maquinaria pesada, lavando botellas, comercial 'puerta a puerta', celador en un hospital recogiendo cadáveres, etc. Todo ello hasta que vio la película 'Blow up', de Michelangelo Antonioni, que trataba sobre la vida de un joven fotógrafo de moda. Este film cambió su forma de pensar respecto a la fotografía.

Formación en fotografía

Por ello pidió plaza para un curso fotográfico en la Escuela de Bellas Artes de Guildford. En las pruebas de selección había mucho talento, chicos y chicas con grandes trabajos y los de Michael no tenían nada especial, pero durante la entrevista conversó mucho, se desenvolvió muy bien y por ello lo aceptaron.

Durante tres años realizó el curso con buenos profesores. Al finalizar, marchó a Londres en busca de trabajo como ayudante. Al no encontrar nada, comenzó como fotógrafo por propia cuenta en el estudio Soho trabajando para una revista de mujeres.

Ha trabajado como fotógrafo para grandes marcas y fotografiado a 'top model' como Cindy Crawford o Inés Sastre

Desde entonces siempre se ha interesado por mejorar sus trabajos, buscando la mejor forma de iluminar y utilizar la luz para crear belleza en sus fotografías, logrando que la mujer saliese elegante, potente y sensual, y no 'cutres' o 'baratas'.

Marcas importantes

Ha realizado infinidad de trabajos, para muchas revistas y campañas de publicidad, trabajando con casi todas las revistas de moda que existen o existían en España. De todos los formatos y tipos, de coches, bebidas, cigarrillos, productos de belleza, moda, etc., con muchos famosos, actores, políticos, grupos musicales, modelos, bailarines, etc. Eso sí, resalta Michael, nunca lo ha hecho como paparazzi, ya que todas sus sesiones estaban organizadas. Por todo ello se considera un fotógrafo 'currante', sin ser muy creativo, pero que siempre ha buscado la belleza de cada persona, logrando que sus imágenes dijesen algo, en especial, con los ojos de los protagonistas.

Por ello, grandes marcas contrataron sus servicios: El Corte Inglés, Cortefiel, L'Oreal, Elena Benarroch, Elio Berhanyer, Vichy, Margaret Astor, entre otros. Revistas como Cosmopolitan, Elle, Glamour, Relva, Vogue, Interviú, etc., también han buscado sus trabajos. Y por ha fotografiado a personalidades como Cindy Crawford, Nieves Álvarez, Laura Ponte o Inés Sastre, entre otros.

Tanto él como su mujer y su hijo se acuerdan de sus amigos, de los que no han podido despedirse como querían por el coronavirus

Han sido tantos trabajos que no puede destacar ninguno, todos han sido importantes para él y le han acarreado muchos nervios y preocupación. Antes de crear la imagen había que tener en cuenta la idea inicial, el cliente, la moda, el producto, el modelo, maquillaje, pelo, estilismo, localización, tiempo, transporte, permisos, equipo fotográfico, ayudante, etc.

Un proyecto nuevo

Su vida continuó así hasta que en 2004 decidieron dar un cambio. Michael se cansó del mundo fotográfico por culpa de las nuevas formas digitales. Llegó el momento en el que cualquiera se consideraba fotógrafo, cobrando una miseria y creando imágenes de poco valor. Esto, añadido a que querían salir de Madrid, les animó a comprar Valle de Mira, y montar la casa rural, situada en la carretera de Táliga.

Este es el verdadero proyecto de Michael y su mujer Lourdes, asegurando que han vivido muy feliz durante 16 largos años, en un ambiente rural y un pueblo maravilloso, donde han aprendido mucho viviendo una experiencia única.

Ahora vivirán en Canarias, la tierra de Lourdes, con un nuevo proyecto de vida

Sin conocimientos previos, han criado animales (cerdos, ovejas, cabras, burros, etc.), han cultivado su huerta, han realizado fotografías, Lourdes practicó Shiatsu. Poco a poco, con esfuerzo y consejos de vecinos valverdeños, salieron adelante durante todo este tiempo.

Siempre agradecidos

Siempre agradecidos

Michael y Lourdes se muestran muy agradecidos a todos los valverdeños. Mandan un fuerte abrazo en este 'hasta luego' y destacan el cariño y la acogida que se les ha brindado durante estos 16 años que les han hecho volver a tener confianza en la humanidad. Se acuerdan, en especial, de los amigos que han hecho en Valverde, de los que no se han podido despedir como les gustaría por culpa del virus.

Ahora vivirán en Canarias, la tierra de Lourdes, para realizar un nuevo proyecto de vida.