

PPLL
Lunes, 9 de octubre 2017, 16:38
Jerónimo Bravo Fernández fue el primer portero que tuvo el Racing Valverdeño allá por 1973, año de su fundación. Tenía entonces 16 años y su afición por la portería le venía de los años de niños jugando aquellos famosos partidos de calle contra calle; él jugaba en la calle Goleta que tenían como campo el corralón de Teófilo y nos recuerda que usaban era de la marca Curtis, lo compraron por 115 pesetas (070¤), con una bomba, una caja de parches porque al ser de goma se pinchaba fácilmente y las agujas para inflarlo que se las pedía a Don Gerardo.
En 1972 se fue a Barcelona a buscar trabajo y estuvo jugando en los juveniles del Sabadell; lo del trabajo no fue bien y a los tres meses regresó a Valverde y fichó por el C.D. Badajoz Juvenil donde estuvo dos temporadas alternando con el Racing Valverdeño. En 1977 Jero se convirtió en el primer jugador racinguista que ficho por otro equipo después de duras negociaciones para conseguir un acuerdo económico. Firmó por el C.D. Santa Marta que entregó al Racing Valverdeño 20 pares de botas valoradas en unas 20.000 pesetas (120 ¤) y dos bolsas para equipaje. Jero recuerda que en su nuevo equipo le daban 500 pesetas para los dos desplazamientos semanales, jueves y domingos y una prima por partido ganado entre 1000 y 5000 pts., dependiendo del rival y pagaban bien, dice que eran los tiempos de los puntos que se repartían por los bares y producían buenos ingresos en los equipos.
Dos años después, Jero regresó al Racing perteneciendo en su plantilla hasta la temporada 1990-91 jugando de portero y también como jugador de campo. Por último estuvo varias temporadas en la liga de veteranos con Deportes Goyre. Nos recuerda los otros compañeros con los que compartió portería, Juan el de Laureana, Severo, Antonio Jorge, Julio Fifi, Manolo Güera, Alfonso y Vaca, entrenadores como Miguel Ortiz, Mangas, Antonio Llera, Fernando, Ramón Barroso, etc., y los dos importantes trofeos que consiguió, uno como mejor portero en un torneo en Elvas con el Badajoz y el otro como mejor jugador del trofeo de ferias de Santa Marta. Nos destaca el buen ambiente que siempre ha vivido en todos los equipos en los que estuvo, creándose amistades que se conservan actualmente, sobre todo en las localidades cercanas.
Como curiosidad nos relata las inolvidables calderetas con las que el Racing premiaba a los jugadores a finales de temporada y sus funciones de utillero en los años que había que coser balones y botas, lo que aprendió en su paso por el Badajoz.
Jero nació el 2 de noviembre de 1956, hijo de Anselmo Bravo Kalín y Leca, se casó con Toni Romero Amo y tienen dos hijos, Jero y María. Desde pequeño, con nueve o diez años ya ayudaba a su padre en el bar, tras su paso por Sabadell en una fábrica de útiles de electrodomésticos, trabajó en las campañas agrícolas de la fruta en las fincas de Los Acevedos, Valhondo, cogiendo aceitunas, etc. Hizo la mili como voluntario en la Base de Talavera y después trabajó como taxista durante siete años compaginándolo con un almacén de bebidas, portes con un furgón, unos meses como pescadero y el transporte escolar de la carretera de La Albuera del colegio público. Posteriormente creó la empresa Mudanzas Bravo con trabajos por toda España hasta 1998. Después y hasta 2010 se dedicó a distribuir muebles por España y Portugal. Desde hace cuatro años trabaja con su hijo haciendo rutas con el camión llevando todo tipo de mercancía por toda la península.
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