

Fernando Negrete
Sábado, 20 de octubre 2018, 10:47
El nombre de quintos proviene de la obligación de prestar el servicio militar que Juan II de Castilla (1406-1454) impuso durante su reinado, según la cual uno de cada cinco varones (un quinto) debía servir en el ejército. Una disposición que Felipe V retomó en 1705. Esta obligatoriedad perduró hasta el año 2000 cuando se llevó a cabo el último sorteo de destinos para hacer la mili. Durante décadas los mozos se tenían que tallar para su posterior incorporación al servicio militar. Normalmente la talla y el reconocimiento tenía lugar en el Ayuntamiento que generalmente se llenaba por los quintos y sus familiares.
En Valverde de Leganés, desde principios de los 70, era Juan Delicado Rodríguez, conocido como Juan Tapada, el encargado de tallar a los quintos. Juan empezó con esta actividad cuandotenía algo más de treinta años (nació en enero de 1935), y estuvo tallando hasta bien entrados los años 80.
Un domingo especial
Dice Juan que lo avisó el alcalde, que entonces era Felipe Florencio El tenis. Recuerda que los padres o hermanos mayores acompañaban a los mozos a tallarse: «Era un domingo especial. José García, funcionario del Ayuntamiento, iba nombrando a los quintos que pasaban, yo los pesaba y los medía con el tallador de madera en el salón de plenos, y después pasaban al médico, don Adolfo, que les medía el pecho, les hacía un reconocimiento y les preguntaba si tenían algo que alegar. Los motivos de alegación eran ser hijo de viuda pobre, ser corto de vista, tener los pies planos, tener a algún hermano haciendo la mili, etc.
Después de tallarse, los quintos y familiares se iban a celebrar las calderetas al campo, donde pasaban el día cantando, bebiendo y comiendo. Al anochecer iban regresando y se veían buenas borracheras por las calles del pueblo».
Recuerda que por entonces era obrero agrícola y que, por tallar a los quintos, el Ayuntamiento le pagaba casi el doble que el jornal del campo.
Cuando el dejó la talla de los mozos, lo relevó en ese cometido Manolo Gutiérrez que, junto con Angelita, lo estuvieron haciendo hasta que finalizó el servicio militar obligatorio.
También dice que es de la quinta del 56 y que a él lo talló Pirulo, que tenía una taberna en la calle Olivenza, en la esquina de la calleja que va a la plaza. El médico era don Félix Vega, y celebró con una caldereta en el pilar de Valdelacasa.
Después de Pirulo estuvo tallando Juan Gutiérrez el Sombrerero. Juan hizo la mili en el Regimiento de Trasmisiones del Pardo durante 15 meses; se licenció unos meses antes que su quinta porque su padre se cayó de un carroy se partió una pierna y su hermano, Paco, también estaba haciendo la mili.
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