Ana Noriego Vinagre / Cedida

Mujeres de Valverde: Ana Noriego Vinagre

Durante más de 35 años asistió en los nacimientos de cuatro generaciones de valverdeños

«Tan vieja como la civilización es la historia de las partera o matronas. En todas las épocas y culturas han existido personas que han ayudado a las mujeres en el parto, mitigando su dolor, asistiendo el parto y ocupándose del recién nacido. Todos los pueblos, desde la más remota antigüedad, han tenido sus expertas en el arte de partear, sus prácticas han ido evolucionando desde un cúmulo de nociones rudimentarias propias, transmitidas o basadas en la tradición cultural, en muchas ocasiones bajo la influencia de prácticas místicas o religiosas, hasta llegar al conocimiento científico.

Este era un papel reservado tradicionalmente para las mujeres, la matrona, partera, comadrona, comadre de parir, madrina, llevadora, enfermera obstétrica... que con éstos y otros nombres se ha denominado a esta profesional, ha existido siempre, en todas las civilizaciones y culturas, aunque con distintos nombres. La opinión de Rodrigo de Castro expresada en 1594 perduró hasta el siglo XVIII: 'Haec ars viros dedecet' (este arte no es apropiado para los hombres. Los médicos consideraron los cuidados del parto no dignos para su profesión».

Calle que lleva el nombre de Ana Noriego Vinagre en Valverde de Leganés / Google

En la segunda mitad del siglo XX los profesionales de la asistencia sanitaria, médicos, enfermeros, practicantes, comadronas, etc., fueron incorporándose progresivamente a la atención en los partos que hasta entonces venían siendo atención de experimentadas parteras que trasmitían sus conocimientos de generación en generación con lo que esta profesión cayó en desuso y fue desapareciendo de pueblos y ciudades.

Hasta esas fechas, en Valverde de Leganés dos parteras eran las encargadas de atender la mayoría de los partos de las valverdeñas, y sólo en casos de gravedad se requería la presencia del médico o del practicante. Ana Noriego Vinagre e Isabel Madera Moreno, eran las dos parteras que ayudaron a venir al mundo a casi todos los niños y niñas nacidos en los años 30, 40 y 50 del siglo pasado.

Ana Noriego Vinagre

Ana Noriego Vinagre 'La Falcata', nació en 1893 en la localidad pacense de Feria. Perteneciente a una familia humilde, fueron siete hermanos. Siendo muy pequeña se trasladaron a Santa Marta de los Barros donde pasó su infancia. Ya en edad de trabajar se marchó con su hermana que estaba de sirvienta en la finca La Paloma, cercana a Valverde de Leganés por la carretera de La Albuera.

Fue en Valverde donde conoció al que después sería su marido, Elías Falcato Burón, del que le viene el sobrenombre de 'Falcata'. Tuvieron cuatro hijos, Emilia, Felipa, Ángel y Martín.

Nació en Feria, pero pronto se vino a trabajar con su hermana a la cercana finca de La Paloma y se casó con Elías Falcato

Elías trabajaba en lo que le salía, carpintería, de albañil, en el campo, etc. Murió joven y Ana Noriego Vinagre tuvo que salir adelante con sus cuatro hijos pequeños.

Vivían en la calle de Los Riscos. Cerca de su casa, en La Goleta, tenía su domicilio Gerardo Lebrijo que era barbero, ejercía de comadrón y ponía inyecciones, tenía su título de practicante; de él aprendió las labores de comadrón y con esos conocimientos ejerció de partera en Valverde.

Durante más de 35 años asistió los nacimientos de cuatro generaciones de valverdeños. Pero no fue solo por su labor como partera lo que le hizo ser reconocida por el vecindario; Ana fue una mujer valiente, emprendedora y solidaria; ejerció en épocas de mucha necesidad, la guerra civil y la postguerra, años de hambre y penurias, que ella intentó aliviar repartiendo la poca comida que había en su casa, llevándola a las parturientas que tenían necesidad. Siempre decía «en casa ya comeremos mañana».

Junto con Isabel Madera Moreno ayudó a venir al mundo a casi todos los que nacieron entre los años 30 y 50

El ayuntamiento de Valverde de Leganés, en reconocimiento a su labor como partera, tuvo a bien, asignar su nombre a una de las calles de la localidad, al igual que también hizo con otra vecina que ejerció el mismo trabajo, Isabel Madera Moreno.