Finca El Rebellao
Los olivos de Villa Soledad en Badajoz, llegan al Rebellao
El Centro Especial de Empleo ha trasplantado los ocho olivos a iniciativa de Pedro Arias
Fernando Negrete Sosa y josĆ© marĆa franco
El Parque Arqueológico y Natural 'El Rebellao', propiedad de la Fundación 'Dolores Bas de Arús', guarda celosamente restos de civilizaciones pasadas, pero ademÔs también ha sido testigo de muchas historias, historias que jamÔs nos serÔn reveladas, pues ya quedaron borradas para nosotros por el paso de los años. Otras se escriben en nuestro tiempo y somos testigos, cómplices y protagonistas de ellas, pasarÔn los años y seguirÔn marcando el carÔcter de este singular paraje.
Una de estas historias es la de los Olivos de Villa Soledad, ocho Ôrboles que nos sobrevivirÔn en el tiempo y que han llegado al 'Rebellao' a iniciativa de Pedro Arias, presidente de la Fundación y con los trabajos del Centro Especial de Empleo de Valverde de Leganés.
Villa Soledad hasta hace poco era quizÔs un pequeño cortijo sin mÔs, en la finca El Nevero, cerca de Badajoz, propiedad de la familia Dolores Bas, pero a veces, las cosas adquieren un valor especial porque las humanizamos, dejamos en ellas la huella de nuestros sentimientos, este es el caso de este pequeño cortijo asà llamado como muestra del afecto de Dolores hacia su hermana Soledad, fallecida cuando apenas pasaba los treinta años. El paso del tiempo acabó con esta construcción y la Fundación Dolores Bas ha querido trasplantar estos ocho olivos en la finca El Rebellao, manteniendo vivo ese recuerdo y rendir asà homenaje al afecto de su fundadora Dolores hacia su hermana Soledad.
El escritor Hermann Hesse, dijo que la copa de los Ɣrboles susurra el mundo, y yo estoy seguro que en la copa de estos olivos seguirƔ susurrando el recuerdo del afecto de Dolores a su hermana Soledad.