Juan Trejo Rodríguez, protagonista de esta historia / Cedida

'Crónicas negras de Valverde de Leganés' Un tiro a tontas y a locas

En mayo de 1922, el valverdeño Juan Trejo Rodríguez, de 15 años, estuvo a punto de morir por el disparo del dueño de un campo de habas

Dentro del capítulo 'Sucesos y Crónicas Negra de Valverde de Leganés' encontramos un hecho lamentable ocurrido hace un siglo que fue recogido por la prensa de entonces y que puso en un grave peligro la vida de una persona.

Hace un siglo, corrían los primeros días del mes de mayo de 1922, cuando un joven valverdeño de 15 años, acompañado de su perro, salía del pueblo por el Camino Blanco, que, según la información recabada, sale de la zona de la cantera de Pardo en la carretera de Almendral y se dirige hacia Los Fresnos. El muchacho, de nombre Juan Trejo Rodríguez, se encaminaba a la finca mencionada donde estaba haciendo carbón su tío 'El Cano' que era hermano de Rosalía, madre del joven.

Al paso de Juan y su animal por una tierra junto al camino, sembrada de unas frondosas habas, tan tupidas que ocultaban al propietario, Juan García Delicado, uno de los hermanos conocidos en Valverde como 'los de Román', y tío abuelo de los 'Risa', sobrevino un desafortunado suceso que pudo costarle la vida al joven caminante.

El dueño de las habas, cuando barruntó ruidos, cargó la escopeta y disparó 'a lo que fuera'

Según lo publicado en la prensa, el dueño de las habas, o estaba sobrecogido de miedo, o tenía exceso de celo en guardar el cultivo, en cualquiera de los dos casos, cuando barruntó ruidos sospechosos, ni corto ni perezoso, cargó la escopeta que portaba y disparó a lo que fuera, y 'lo que fuera' era el pobre chaval Juan Trejo que quedó malherido.

Los crujidos que originaba el perro gazapeando por el sembrado, pudieron costarle la vida a Juan, que sufrió heridas de pronóstico reservado y fue el protagonista de historias y comentarios durante una temporada por parte de todo el vecindario de Valverde de Leganés y que se relataría más de una vez en la zapatería que su tocayo Juan 'el de Román' tenía en la calle Larga donde ahora vive Antonio Torres Ortiz también conocida con 'esquina de Dorotea'.

Se da la circunstancia que años después, durante la guerra civil, según nos confirma su nieto, Juan Trejo resultó herido y una buena cantidad de metralla se quedó en su cuerpo, por si no tenía bastante con algún que otro perdigón que perduraría del incidente relatado.

Juan sufrió heridas de pronóstico reservado. En la Guerra Civil también resultó herido

La publicación en el periódico pacense 'Correo de la Mañana' el 10 de mayo de 1922 con el título de 'Un tiro a tontas y a locas', y la información facilitada por el hijo del herido, Juan Trejo Trejo, de su nieto Juan Trejo Tejeiro, y de Quini 'Risa', han servido para rememorar o conocer este episodio que pudo ser más trágico de lo que fue en realidad.

Noticia publicada en 'El Correo de la mañana'. / Cedida

La transcripción literal del periódico es la siguiente:

VALVERDE DE LEGANÉS – Un tiro a tontas y a locas

«Un vecino de esta localidad, Juan García Delicado, se hallaba oculto entre las frondosas habas de una propiedad suya enclavada en sitio próximo al llamado Camino Blanco, de este término municipal.

Sobrecogido de miedo o en un exceso de celo, al barruntar como de un cuerpo que gazapeaba por la sementera, el propietario Juan García, sin encomendarse a Dios ni al diablo, disparó la escopeta de que estaba provisto.

El tiro de munición fue a dar de lleno en el cuerpo del joven Juan Trejo que pasaba en aquellos momentos por el lugar mencionado, resultando con diversas heridas de pronóstico reservado.

El ruido causante del atosigamiento del brusco guardián de las habas, lo había producido simplemente un inquieto y entrometido can que acompañaba en su camino al joven herido».